Hoy me presento ante ti como la guerrera águila. Poseo dones otorgados por la sabiduría ancestral: la visión, la ligereza y el conocimiento acumulado a lo largo de múltiples vidas. Mis alas no solo me permiten trazar rutas en el cielo, sino que también proveen calor y protección cuando es necesario.
Mi propósito como guerrera águila es compartir mi visión contigo, que buscas orientación en tu camino. Mis experiencias pasadas me han brindado aprendizajes valiosos que puede utilizar para guiarte en tu propio viaje. Formo parte de la conciencia colectiva, dispuesta a ayudarte a enfrentar los obstáculos en tu camino. Creo firmemente que cada experiencia vivida tiene un propósito y puede ser transformada en sabiduría.
Aunque me veas como una figura poderosa y simbólica, también reconozco mi vulnerabilidad. En ocasiones, necesito refugiarme entre mis propias alas, pues hay momentos en los que solo puedo depender de mí misma.
Como cualquier ser, también tengo mis placeres simples: disfruto enormemente de las moras salvajes y de las fresas con nata. Pero lo que más me llena es compartir comida y momentos amorosos contigo.
Agradezco profundamente la oportunidad de ser parte de tu vida, de compartir mi luz y de recibir tu apoyo.
Con amor y gratitud, La guerrera águila.
Te mando un besazo desde las tierras celtas.
Isa